Pulsa fuera para salir.

09/04/2003

Histórico plante periodístico a Aznar por su apoyo a la invasión de Iraq

Madrid, 9 de abril de 2003.

El apoyo de José María Aznar a la ilegal guerra contra Iraq le ha valido un histórico plante periodístico en las dos Cámaras del Parlamento, donde redactores, fotógrafos y camarógrafos le han hecho patente su indignación por la mínima sensibilidad del Gobierno del Partido Popular ante la muerte de José Couso y Julio Anguita Parrado.

La ministra Ana Palacio, por ejemplo, ni siquiera había respondido a las preguntas sobre las circunstancias del fallecimiento del enviado especial de Telecinco. Tal actitud llevó a los informadores a expresar su malestar en una rueda de prensa posterior, ya por la tarde, en el Ministerio de Asuntos Exteriores, cuya sala de prensa abandonaron tras plantear exclusivamente cuestiones relacionadas con la muerte de Couso. Palacio aseguró entonces que «indagará» y pedirá toda la información necesaria a Estados Unidos.

La protesta de los informadores, iniciada por la mañana en el Senado, quedó simbolizada en la colocación de cámaras y micrófonos en el suelo al paso del presidente del Gobierno, que acudía a una reunión con diputados y senadores del PP. El encuentro, pese a ser a puerta abierta, también fue boicoteado por la prensa.

El plante continuó por la tarde a la llegada de Aznar al Congreso, en cuyo patio de acceso se repitió la escena de herramientas periodísticas en el suelo, completada con la exhibición de carteles con fotografías de los dos compañeros fallecidos. Los informadores gráficos siguieron mostrando ambos retratos en el interior del hemiciclo y dieron la espalda al escaño del ‘banco azul’ donde se encontraba el presidente del Gobierno.

Protesta ante la Embajada de EE.UU.

Una movilización paralela, convocada por los compañeros de Couso, se desarrolló a mediodía y durante una hora ante la Embajada de Estados Unidos en Madrid. Camarógrafos y fotógrafos apuntaron con sus objetivos a la sede diplomática, mientras una gran pancarta denunciaba: «Estas son nuestras armas. Couso, nos han asesinado a todos».

Las personas concentradas expresaron su dolor con el silencio, su indignación con gritos contra la guerra y su homenaje a los periodistas fallecidos con largos aplausos. Emocionados y al borde del llanto, por momentos irreprimible, dos reporteros de Telecinco recordaron a su compañero Couso, que –contó Daniel Galindo— no quiso volver a Madrid y dejar solo al redactor Jon Sistiaga, y que “era el mejor cámara de informativos”, según subrayó José Manuel Chillarón, que exigió responsabilidades por el asesinato.

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