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27/11/2023

El TSJM confirma la condena a ‘El País’ por despedir a un fotógrafo que era falso autónomo

Kike Para llevaba 13 años como colaborador, pero en las condiciones que exige la ley para formar parte de la plantilla

kike para

El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ha confirmado la sentencia que declaró improcedente el despido del fotógrafo Kike Para por parte de El País, diario para el que llevaba trabajando 13 años. Los magistrados indican que, tal como concluyó la jueza que tramitó esta demanda, la relación que tenía este fotógrafo con la empresa era laboral y no mercantil, por lo que debía formar parte de la plantilla.

Kike Para -afiliado al Sindicato de Periodistas de Madrid (SPM)- trabajaba para El País desde el verano del año 2010, mediante un acuerdo de colaboración. Primero cobraba a la pieza y a partir de 2016 percibía una cantidad fija mensual. El 28 de octubre de 2022, cuando le faltaban menos de dos años para jubilarse, la empresa le comunicó por correo electrónico que prescindía de sus servicios. El fotógrafo preguntó por los motivos de esa decisión y el redactor jefe de la sección de Fotografía, que había sido contratado poco antes, le dijo por teléfono que «no encajaba» en el equipo que estaba formando.

En junio de 2023 la jueza de lo Social número 27 de Madrid, Concepción del Brío Carretero, estimó los argumentos que planteó el abogado Luis Suárez Machota y sentenció que la relación que existía entre Kike Para y la empresa era laboral y no mercantil, por lo que declaró improcedente el despido. El País recurrió esa sentencia y, ahora, la Sala de lo Social del TSJM ha rechazado ese recurso y ha confirmado la sentencia condenatoria.

Los tres magistrados que han estudiado el recurso de la empresa rechazan los siete motivos que planteó el abogado de Ediciones El País y confirman que en este caso se dan todos los requisitos que exige la legislación y la jurisprudencia para que la relación entre el trabajador y la empresa sea laboral y no mercantil: la empresa encargaba cada día a Kike Para los trabajos que debía realizar, le pagaba un cantidad fija cada mes, le acreditaba como fotógrafo de El País, le abonaba los gastos de transporte y hotel cuando viajaba fuera de Madrid, él tenía que avisar de sus vacaciones para que organizaran las de toda la seccion de Fotografía…

Explican en la sentencia que, en ciertas profesiones como la de fotógrafo de prensa, la dependencia de un trabajador respecto de la empresa puede que no sea tan rígida como en otras, debido a las características propias del trabajo que realiza. Por eso, en contra de lo que argumentó el abogado de Ediciones El País, existía una relación laboral y no mercantil aunque no hubiera un control directo del jefe sobre la forma en que Kike Para realizaba su trabajo, no tuviera asignado un horario concreto y tampoco un puesto físico en la sede del periódico.

Lo que cuenta para demostrar que existia una relación laboral es que Kike Para realizaba los trabajos que le encargaba el jefe de lunes a viernes, e incluso en algún fin de semana cuando era necesario; tenía plena disponibilidad, aunque excepcionalmente pudiera excusarse algún día por motivos personales; acudía a las reuniones que le convocaban en el periódico, y no trabajaba como fotógrafo para otras empresas de la competencia.

La empresa puede recurrir la sentencia ante el Tribunal Supremo y, si no lo hace, tendrá que optar entre incluir en la plantilla a Kike Para o pagarle la indemnización que fijó la juez de instancia. El periódico también ha sido condenado a pagar las costas de este proceso, incluidos los honorarios del abogado del fotógrafo.

En marzo de 2023, tres meses antes de la primera sentencia a favor de Kike Para, otra jueza de Madrid también condenó a El País a incluir en la plantilla a otro fotógrafo que había sido despedido cuando llevaba seis años trabajando para el periódico con un contrato mercantil y antes, desde 2010, colaboraba de manera esporádica. En ambos casos estaban como falsos autónomos, un fraude laboral que se da con mucha frecuencia en el periodismo y sobre todo con fotoperiodistas.

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