Unidad Editorial hace otro fichaje mientras pide a los trabajadores más sacrificios

Madrid, 1 de julio de 2011 (comunicado de la parte social de la comisión de seguimiento del ERE, foto Antonio Peiró)

«El pasado 8 de junio, la dirección de Unidad Editorial nos reunió para comunicarnos la necesidad de implantar nuevas medidas de ahorro y nos planteó continuar aplicando en 2012 las que ya que venimos sufriendo. Tan sólo dos semanas después, la compañía ha vuelto a adoptar decisiones que chocan frontalmente con esa necesidad de ahorrar y nos hacen dudar de sus intenciones, de su gestión y de su capacidad para aplicar las estrategias más adecuadas en una situación de crisis.

El miércoles último, la empresa anunció que ha fichado al director del gratuito Qué! como subdirector de Expansión, para ser el responsable de Internet en el económico del grupo. Una vez más, la empresa se ha olvidado de la promoción interna de compañeros de ese diario, o del resto del grupo, porque los hay perfectamente capacitados para desempeñar esa tarea, y ha preferido contratar a una persona de fuera en un momento en que ni siquiera está cubriendo las bajas temporales que se producen, precisamente para ahorrar.

No dudamos de la capacidad profesional de esa persona, ni es nuestra misión juzgarla, pero sí decimos que en el grupo Unidad Editorial hay gente preparada para desempeñar esa tarea con la misma experiencia y más.

A eso se suman informaciones que se están publicando, según las cuales Unidad Editorial estaría negociando la venta de las delegaciones regionales de El Mundo para recortar costes, por orden de RCS. Esto ha provocado gran preocupación en las delegaciones, pero la empresa no ha dicho nada.

La parte social de la Comisión de Seguimiento exige a la dirección de Unidad Editorial información precisa sobre sus planes para El Mundo. Lo ocurrido recientemente en Veo7, con el cese de las emisiones y el despido de más de 200 compañeros, nos hace pensar no sólo en que falta un plan estratégico sino que los trabajadores tenemos la sensación de estar atravesando por una trayectoria errática y sin rumbo definido que daña la viabilidad del grupo y su futuro.

Ante esta situación, manifestamos que si los gestores de Unidad Editorial no nos aclaran estas cuestiones y nos presentan un plan estratégico sólido y creíble, y continúan actuando con total incoherencia con la supuesta necesidad de recortar gastos, no será posible que los representantes de los trabajadores podamos negociar un acuerdo serio con la compañía».

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