RTVE: Lo que deja el verano

Madrid, 15 de septiembre de 2005. (Hoja Informativa de la Sección Sindical del SPM-RNE).

El Consejo de Ministros aprobó el 29 de julio el Proyecto de Ley de Reforma de RTVE y en breve presentará el de la Ley General Audiovisual que incluirá la creación de un Consejo Audiovisual Estatal, reiteradamente pedido por la Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP). El que más directamente nos afecta está ya en periodo parlamentario de presentación de enmiendas hasta el 19 de septiembre. Contiene algunas de las demandas fundamentales del SPM, recogidas en el documento que hicimos público en junio de 2003 titulado “Por una reforma democrática de los medios públicos. Un nuevo modelo para el siglo XXI: servicio público definido, financiación estable, independencia de la gestión”. El documento completo podéis leerlo en la web del Sindicato.

Sin embargo, con el proyecto gubernamental no se despejan algunas incógnitas fundamentales que nos preocupan como trabajadores: tamaño de la empresa, estructura y plantillas. El imprescindible consenso con el principal grupo de oposición tampoco garantiza, vista la política de rechazo abrupto que realizan los dirigentes conservadores hacia la inmensa mayoría de las iniciativas socialistas, que el proyecto acabe bien. No dejaremos de estar atentos a las decisiones, más que a las declaraciones, de unos y de otros.

De momento, Carmen Caffarel ya ha opinado (El Mundo 11/09/05) que la dimensión actual no es ágil, ni eficaz, ni competitiva y que la reestructuración significará reducción de plantilla y algo mucho más amplio. Ignoramos si tiene más datos y más concretos o si es otra de las muchas voces de directivos que se dicen bien informados para esparcir simultáneamente que el recorte será de 2.000, de 3.000 y de más de 3.500; obligatorio y voluntario; desde los 54 años y a partir de los 58; abierto durante 4 años y que sólo durará 2; que incluirá contratados y que habrá contrataciones masivas… Así, un día y otro, a todas horas y por todas partes. Un ambiente lamentable.

Prácticas abusivas

A comienzos de julio expusimos públicamente las condiciones mínimas en las que debían realizarse las prácticas de los alumnos una vez comprobado que menudeaban las irregularidades. A medida que la plantilla ha ido cogiendo vacaciones, el panorama veraniego ha sobrepasado ampliamente el mal comienzo. Abundante trabajo estructural ha sido realizado a diario por los alumnos, tanto en la redacción central como en las emisoras territoriales, y sin ningún control. Tampoco ante el micrófono, con abundancia de voces, digamos, discordantes, para no ofender. Esta emisora pública ha sonado muy a menudo como la FM más barata e inexperta que pueda imaginarse.

El SPM ha hecho una propuesta al Comité de Empresa (y ha sido aceptada) para que se cree una mesa de diálogo permanente con la dirección hasta que se alcancen unas normas claras y rotundas que impidan esta vergüenza. La dirección no ha sido capaz tan siquiera de informar a los responsables de áreas y ediciones de sus propias y genéricas directrices, lo que demuestra su nula voluntad para evitar la utilización de mano de obra gratuita y el deterioro de las emisiones.

Relevo en Barcelona

Después de un año de continuas y reiteradas peticiones del Comité de Empresa de RNE-Barcelona, del SPC, del SPM y de la propia Federación de Sindicatos de Periodistas ante la dirección de RNE y la dirección general de RTVE, ha sido sustituida Anna María Bordas. Cuestiones personales, influencias políticas de los grupos socialistas y la falta de criterios profesionales claros por parte de los actuales gestores de esta empresa pública han impedido un relevo que debía de haberse producido hace más de un año por las mismas razones que motivaron el cambio inicial. Esperamos que la nueva dirección y su jefatura de Informativos, buscadas fuera de la plantilla de RNE en Barcelona aunque procedentes de TVE, tomen las medidas necesarias y urgentes para que esta importante emisora encuentre el prestigio profesional perdido.

El presupuesto es el cambio (también)

La nueva temporada ha sido presentada desde la casi absoluta continuidad. Lo poco nuevo (cárceles, teatro, debate en Radio 3) está planteado con idea de radio pública, pero la mayor parte de la programación de la temporada es igual que la anterior. Las carencias también se mantienen. Entre las principales, un presupuesto que necesita ser redistribuido internamente para que el peso de Radio 1 no sea tan abrumador y que las demás emisoras y la red territorial puedan salir de su postración. Sin profesionales suficientes, sin apoyo técnico y sin partidas presupuestarias no es posible avanzar, y la frustración lo invade todo.

Estamos en tiempo de debate presupuestario. A la dirección general le corresponde obtener fondos suficientes que permitan hacer una radio mejor y a la dirección de RNE redistribuirlos más razonablemente. Las tertulias no pueden seguir costando decenas de miles de euros y resultar tarea imposible lograr un plus de 300 euros para formar un equipo mínimo. Sólo con lo que RNE paga por un resumen de prensa, encima más breve en agosto, habría para un puñado de estos imprescindibles pluses.

Hay tanto pendiente que sorprende la complacencia con la que se mueve el equipo directivo. La falta de empuje y de continuidad en las reformas hacen que la actual gestión esté prácticamente amortizada. Por más periodo transitorio que estemos atravesando.

Jubilarse después de los 65

Compañeros que han ganado por sentencia del Tribunal Supremo su continuidad laboral después de cumplir la edad de jubilación a los 65 años han sido sorprendidos con una notificación de extinción de contrato (despido fulminante en la práctica), basada en una ley del mes de julio. Consideramos positivos los acuerdos que pretenden crear puestos de trabajo a cambio de jubilaciones reglamentarias y con el cien por cien de la pensión contributiva, pero una posible mala lectura o interpretación de la ley sobre las situaciones jurídicas consolidadas puede generar una inestabilidad innecesaria a los compañeros afectados y gastos absurdos a RTVE.

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