Poco más que los servicios mínimos acuden a trabajar, dejando en evidencia los intentos del Gobierno y de los directivos de RTVE de vulnerar el derecho de huelga y sus efectos

Madrid, 5 de abril de 2006 (información y valoración del SPM-RNE)

Enhorabuena a todos los que han participado en esta huelga que ha vaciado los centros de trabajo de RTVE. Poco más que los servicios mínimos (12%) han entrado a los recintos, lo que significa que entre un 80% y un 85% de los trabajadores hemos secundado la huelga. Los datos concretos son concluyentes. A las 12 del mediodía, en la Casa de la Radio, las principales redacciones tenían el siguiente número de personas: Informativos de Radio 1 y Radio 5 (21), Radio 5 (1), Programas de Radio 1 (3), Deportes (6), Programas no diarios (4), Radio Exterior (16), Radio 3 (-). Por la tarde, en el siguiente turno, a las 16:30 horas, la presencia era ésta: Informativos de Radio 1 y Radio 5 (20), Radio 5 (-), Programas de Radio 1 (5), Deportes (4), Programas no diarios (-), Radio Exterior (12), Radio 3 (2). El vacío ha sido generalizado, casi como un fin de semana, y ha podido ser comprobado personalmente por el mismísimo director del gabinete de la directora general, Mario García de Castro. Globalmente, el Comité de Huelga ha estimado la participación entre un 85% y un 90%, con algún centro, como el de Canarias, con un 100% de seguimiento.

¿Cómo es esto que una mínima parte de las redacciones trabaja y se emite el 70 por ciento del tiempo de un informativo?. ¿Cómo es esto que el Gobierno decreta informativos completos y considera “esencial” un partido de fútbol, siguiendo la doctrina Cascos del “interés general”?. ¿No es más esencial tener una radiotelevisión pública estatal fuerte, diversa, de calidad, con medios y plantilla adecuados y profesionales cualificados? La indignidad ha caído del lado de quienes vulneran el derecho de huelga y sus efectos y no dejan otra salida que llevar la protesta hasta las puertas de los estudios, como en el caso del TD1, suspendido a los 14 minutos de empezar.

Un Gobierno y una Dirección General que han autorizado la entrada en el recinto de Prado del Rey a un numeroso contingente policial que durante las primeras horas no ha cesado de provocar con empujones violentos, patadas y agarrones a los miembros del piquete, sin lograr desencadenar una reyerta que acabase con los trabajadores en los furgones. Aguantando y moviéndose permanentemente del exterior al interior, el piquete se ha mantenido presente a base de esperar a que se formase el cordón policial para luego desplazarse a otra zona. A partir de las 10 y media, visto que la policía no lograba provocar la refriega y que los trabajadores no manteníamos actitud violenta alguna, el contingente ha disminuido considerablemente y se ha comportado con normalidad.

No todos hemos puesto algo de nuestra parte. A los presentadores de “El Tranvía” no les ha salido la palabra huelga ni explicar a sus oyentes por qué hacían otro tipo de programa, “una programación alternativa”, ha dicho Olga Viza. ¿Por qué Olga Viza y Javier Capitán habrán tenido que hacer “una programación alternativa” buscando en el archivo sonoro?. Era muy fácil, bastaba con decir que debido a la huelga de los trabajadores contra el Plan de la SEPI, la programación ha sido alterada. Así debió de “arrancar” El Tranvía. Pero claro, las figuras, como el ex director Piqueras, están en el mercado, y al mercado le sientan muy mal las huelgas. ¿O ha sido un despiste de nada?. Tampoco en “Radiogaceta de los Deportes” han tenido a bien darse por enterados de la enorme protesta de los compañeros; ellos a empezar programa, a retransmitir el fútbol y ya está. Ni una palabra, ni un gesto.

La claridad y contundencia de la huelga ha sido un mensaje directo al Gobierno, a su SEPI y a la Dirección General de que el plan de desmantelamiento es rechazado sin paliativos por los trabajadores de RTVE. Los planes de la SEPI deben ser modificados sustancialmente. La SEPI debe poner encima de la mesa otra concepción de auténtico futuro y profesionalidad para RTVE si quiere negociar sobre algo digno con los representantes sindicales.

Por responsabilidad, miles de trabajadores hemos dejado de percibir un día de salario para dejar clara nuestra posición. Por la misma responsabilidad, al menos, y por supuesto talante, además, el Gobierno debe de rectificar.

Deja un comentario