Nueva sentencia judicial contra EL MUNDO por el caso de cinco fotógrafos

Madrid, 7 de marzo de 2011 (comunicado del comité de empresa de El Mundo)

El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ha dado la razón a cinco fotógrafos de EL MUNDO y ha sentenciado que fueron despedidos como «represalia» porque demandaron a la empresa y ganaron. La sentencia condena a la empresa a la «inmediata readmisión», en las condiciones que tenían, y a pagarles los salarios de los dos últimos años. Otros tres fotógrafos han llegado a un acuerdo y han sido indemnizados para no ingresar en plantilla.

La sentencia confirma la postura del Comité de Empresa, que desde el primer momento pidió a la empresa que cesara en su represalia y los reincorporara a sus tareas, porque era prácticamente seguro que iba a perder el pleito. La Inspección de Trabajo también requirió a la empresa a reponer a tres fotógráfos en sus funciones como tales, pero ésta se negó y los mantiene realizando otras tareas, y será fuertemente sancionada por su negativa.

Esta actitud de la empresa es un ejemplo claro de cabezonería y empecinamiento, que va a costar al grupo Unidad Editorial más de un millón de euros en plena crisis.

En octubre de 2008 –después de intentar sin éxito que la empresa regularizara su situación y de que el Comité presentara un plan para su ingreso paulatino en la plantilla, como se había hecho con varios redactores–, ocho fotógrafos que llevaban entre 9 y 19 años trabajando para EL MUNDO como plantilla encubierta demandaron a la empresa. Un juez les dio la razón, la empresa recurrió y perdió, volvió a recurrir al TSJ y volvió a perder.

Como represalia, tal y como siempre ha denunciado el Comité y ahora confirma la sentencia, alguien de la empresa decidió no encargarles ningún trabajo, quitarles de la lista con los teléfonos de los fotógrafos a los que enviaban cada día a cubrir las informaciones, retirarles la tarjeta de acceso e impedirles entrar en la sede de la empresa.

Tras la sentencia favorable a ellos, los fotógrafos pidieron a la dirección de Recursos Humanos, por escrito, que la cumpliera y les diera trabajo, pero ni siquiera les contestaron. Por eso dice el tribunal que hubo un «despido tácito», porque no les dieron la carta de despido pero en la práctica fueron despedidos.

Eso obligó a buscar más fotógrafos colaboradores, lo que supuso que la empresa, mientras negociaba ahorros y el despido de 164 personas para reducir gastos, aumentaba sus gastos en fotografías. Ahora está pagando en torno a 20.000 euros al mes a colaboradores nuevos por fotografías que podrían hacer los tres fotógrafos a los que tiene ocupados en otras tareas ajenas a su profesión, pese a saber que será multada por la Inspección de Trabajo.

Este comportamiento es totalmente contrario a la política de RCS Mediagroup, que siempre defiende la necesidad de mantener un «clima de confianza» con sus trabajadores y de contar con ellos para afrontar la actual crisis económica.

El Comité pide a la empresa que, de una vez por todas, deje de crear problemas, cumpla la sentencia y reponga a los fotógrafos en sus tareas, porque todos tienen un probado prestigio entre los compañeros de otros medios, como han demostrado en EL MUNDO durante muchos años. El Comité también pide que se depuren las responsabilidades que puedan existir, porque nadie entiende que en plena crisis económica se acepte perder tanto dinero por una cabezonería y un mal asesoramiento legal. En este caso, se ha vuelto a cumplir lo que siempre dijo el Comité: que la empresa iba a perder, algo que podía deducir incluso un estudiante de Derecho.

En el caso de Veo7 puede ocurrir lo mismo: el Comité desea que esta televisión funcione bien, porque eso será beneficioso para el grupo Unidad Editorial, pero llevamos mucho tiempo denunciando que se está utilizando ilegalmente la imagen y el trabajo del personal de las redacciones para otra empresa distinta. Esto hay que negociarlo y, hasta ahora, la empresa no lo ha hecho a pesar de reconocer en privado que es necesario.

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