Los trabajadores piden el cese del director de Informativos de la Televisión Canaria

Madrid, 28 de mayo de 2007. (Nota informativa de Comisiones Obreras y de la Unión de Profesionales de la Comunicación de Canarias, sindicato miembro de la FeSP junto al SPM).

Los trabajadores de la Televisión Canaria, que prestan sus servicios a través de la Sociedad Canaria de Televisión Regional (Socater), han decidido solicitar el cese fulminante del actual director de los Servicios Informativos de la cadena autonómica por mentir a los ciudadanos canarios. Miguel Ángel Daswani aprovechó el programa especial sobre las elecciones para lanzar rotundas falsedades sobre los acontecimientos de los últimos días en este conflicto laboral.

La práctica totalidad de la plantilla de Socater recuerda a la ciudadanía que el sueldo de esta persona corre a cargo de los fondos públicos, aunque su mayor preocupación parece estar en defender los intereses de una empresa privada e ir contra los que hasta ahora han sido sus compañeros de trabajo.

Daswani, rememorando los peores tiempos de la manipulación informativa que representaba Alfredo Urdaci en RTVE, ya ha cometido diversos errores intencionados durante el desarrollo de esta huelga. En primer lugar insiste, constantemente, en contar a los telespectadores que Socater es una de las 25 productoras contratadas por la Televisión Canaria, algo falso puesto que es esta sociedad participada por el Grupo Prisa la que gestiona el dinero público para subcontratar productos y servicios a otras productoras. También se apresuró, hace unas semanas, a informar durante el Telenoticias 2 que se había agredido a una trabajadora por parte de los huelguistas en el exterior del centro de producción de Santa Cruz de Tenerife, una acusación tan grave como falsa.

Durante el programa de la noche electoral, el director de informativos de la Televisión Canaria se cebó contra los trabajadores en huelga acusándolos de no respetar la Constitución y de vulnerar el derecho a la información de los ciudadanos, otra felonía impropia de quien está en un puesto público al servicio de todos los ciudadanos. Debe recordar Daswani que las responsabilidades sobre este conflicto hay que buscarlas en la empresa Socater, que insiste en bloquear las distintas vías de negociación abiertas durante las últimas semanas, no atendiendo las justas y equilibradas reivindicaciones de los trabajadores.

Los empleados apelan a la responsabilidad de todos los partidos políticos para que se reúna el Consejo de Administración de la Televisión Canaria y analice la situación actual de este importante servicio público. Otra cuestión que deben conocer los ciudadanos es la más que probable ilegalidad cometida ayer por el Ente Público Radio Televisión Canaria, al contratar por sí mismo este programa electoral ya incluido entre las obligaciones de Socater con los canarios, intentando socavar el derecho a la huelga de los trabajadores. También hay que decir que el pésimo programa con el que la Televisión Canaria obsequió a los ciudadanos ayer fue subcontratado a la productora televisiva Mediareport, dándose la circunstancia de que con el dinero público se pagó dos veces por un mismo servicio, es decir, la cobertura informativa electoral. En opinión de los trabajadores de la Televisión Canaria este hecho sólo cabe ser calificado como un despilfarro con el dinero de todos.

Sobre las acusaciones de haber impedido el desarrollo de un espacio directo desde la ciudad de Telde, los trabajadores aclaran que esta interrupción no se produjo por su protesta, más bien por la chapuza organizativa que todos pudimos ver en la Televisión Canaria ayer, lo que provocó que esa unidad móvil no tuviera las autorizaciones pertinentes para emitir desde aquel lugar. Otro desmentido se refiere a la no emisión del partido de baloncesto entre el Grupo Dunas Gran Canaria y el DKV Joventud, una decisión interna de la cadena autonómica que los trabajadores tampoco acaban de entender.

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