Los trabajadores de EL MUNDO aceptaron reducir sus ingresos y la dirección hace fichajes muy costosos

Madrid, 15 de abril de 2010 (foto Antonio Peiró)

En un comunicado, el comité de empresa de Unidad Editorial Información General (EL MUNDO) se declara sorprendido por algunas decisiones adoptadas por la dirección y las rechaza rotundamente por ser incompatibles con el objetivo de ahorro de costes implantado hace un añocomo “imprescindible para la viabilidad de la compañía”.

“A este comité le parecen bien todas las medidas que se adopten para superar la crisis y buscar mejores resultados económicos, porque eso repercutirá también en la plantilla y en la estabilidad de los puestos de trabajo. Pero no entendemos que, para ello, sea necesario realizar costosos fichajes.

La compañía ha decidido reorganizarse, para obtener mejor resultado de sus cabeceras. En este proceso ha contratado a dos personas -de cuyos méritos profesionales no dudamos- porque, según han dicho, no existía nadie en este grupo capacitado para realizar esas tareas. Sorprende esta explicación y sorprende que, un año después de haber prescindido de una docena de ejecutivos -para ahorrar costes, porque sus salarios eran muy elevados-, ahora contraten a dos. Teniendo en cuenta que ocupaban altos cargos en otras empresas, se dará la paradoja de que ellos vienen cobrando sueldos elevados y sin recortes (porque el precio del mercado es el que manda), mientras los trabajadores y directivos que ya trabajamos en el grupo seguimos apretándonos el cinturón cada mes. ¿Acaso ya son menos necesarias las medidas de ahorro?

El comité muestra su rechazo al distinto trato que la empresa ha dado a 24 personas despedidas de EL MUNDO frente a otra a la que ha vuelto a contratar.

En su día se nos explicó que una de las fórmulas para acogerse voluntariamente a las bajas incentivadas era percibir una indemnización de 20 días por cada año trabajado y, transcurrido un año, volver a la empresa si había plaza o recibir el resto de la indemnización -hasta los 42 días por año negociados, más 10.000 euros- si no era posible el reingreso.

La empresa ha llamado a una persona antes de transcurrir un año para que se reintegre a EL MUNDO, y le comunicó que tenía que devolver la parte de la indemnización correspondiente a los meses que le faltaban para completar ese año. Días después, la empresa cambió de criterio y decidió que esa persona podía regresar antes del año sin tener que devolver nada de la indemnización. Sólo le han reducido proporcionalmente su antigüedad en la empresa, ¡faltaría más!

Esta decisión significa que la empresa, en plena crisis y mientras los trabajadores seguimos viendo mermados nuestros ingresos de cada mes, ha pagado unas vacaciones de ocho meses a una persona de la plantilla, lo que supone un trato claramente discriminatorio respecto a los demás contratos rescindidos”.

En su comunicado, el comité de empresa critica el distinto rasero utilizado en este caso en relación con otros 24 despedidos y lo que considera como “falta de responsabilidad” de la dirección en plena crisis, con decisiones que “están causando un profundo desánimo y desmoralización en la plantilla”. Considera además que la propuesta de “más por menos” (más trabajo con menos medios y menos salario) sólo puede funcionar si se aplica a todos.

“Si la empresa va a continuar con decisiones de este tipo, el comité de empresa pedirá a la Comisión de Seguimiento del ERE que reclame a la compañía la anulación de algunas de las medidas de ahorro aprobadas porque, por lo que se ve, parece que ya no son necesarias”.

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