La asamblea de ABC confía en que la autoridad laboral alargue la negociación del ERE

Madrid, 22 de marzo de 2009 (foto Antonio Peiró)

La asamblea de trabajadores de ABC, reunida en el salón de actos de una iglesia en el barrio de San Blas, confía en que la autoridad laboral alargará el plazo de negociación del Expediente de Regulación de Empleo que, inicialmente, vence dentro de doce días, ante lo que considera como “colección de trampas en la documentación presentada por la dirección y ocultación de información sustancial a los representantes de los trabajadores”. La propia dirección general de trabajo ha tenido que reclamar algunos de esos datos y pedir aclaraciones a los gestores de la empresa. No obstante, los días van pasando y la serenidad inicial que pedía el comité de empresa se va convirtiendo en ansiedad. Algunas de las intervenciones consideran que ya es hora de empezar a planificar una huelga en el periódico y, en cualquier caso, de intensificar las protestas.

Para unos, “el ERE se convertirá en una caza de brujas cuando sean adscritos trabajadores concretos a la lista de despidos”; para otros, “la dirección pretende que la mitad de la plantilla firme la pena de muerte de la otra mitad”; algunos califican el ERE como “esperpento ilegal”; hay quien denuncia los “853.000 euros que cobró Vargas (José Manuel Vargas, consejero delegado de Vocento) el año pasado en bonos” y, todavía, quien constata que “la pelea de la dirección ya no es sólo con los trabajadores, también con los políticos del PP”.

Todos están preocupados porque una parte de la plantilla sigue sin reaccionar a estas alturas. De hecho, a la asamblea han acudido unos 130 trabajadores, familiares y jubilados, que también están echando una mano. El ERE solicitado por la dirección pretende despedir a 238 profesionales (106 de talleres, 84 de redacción y 48 de gestión-administración). Se denuncia que “aquí hay gente que está dando mucho y otros que no quieren ni salir en las fotos”. Otra intervención aclara que hay más colaboración en las movilizaciones de la que se visualiza.

Pendientes de si hay prórroga o no en el plazo legal mínimo de 30 días (la dirección ya afirmó cuando presentó el expediente que no llevaría las negociaciones más allá) hay quien clama que “hay que ir a por todas seamos los que seamos”. En lo que todos están de acuerdo es en que la aceptación o el rechazo del ERE se tomará en asamblea, vayan o no los que siguen sin querer enterarse.

La semana que comienza mañana habrá más reuniones con la dirección y más protestas porque “los daños de la mala gestión no pueden trasladarse a los trabajadores”.

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