Freelances», colaboradores y periodistas a la pieza, otra vez los más perjudicados por la crisis

El colectivo con más precariedad de la información se queda sin trabajo y sin ninguna cobertura ni ayuda, porque ni siquiera puede pagar la cuota de los trabajadores autónomos

Junta Ejecutiva Federal de la Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP)

La Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP) y los sindicatos que la integran muestran su preocupación porque, como ya ocurrió en la crisis económica de 2008 y años siguientes, ahora los efectos de la pandemia del coronavirus están castigando con mucha más dureza, en el mundo de la comunicación, al colectivo de los freelances, colaboradores y periodistas a la pieza. Especialmente grave es la situación de las personas de ese numeroso colectivo cuyos ingresos son tan escasos que ni siquiera les permiten pagar las cuotas a la Seguridad Social como trabajadores autónomos.

En la crisis económica del año 2008, el sector de la comunicación fue el segundo con más pérdida de empleo en cifras relativas, por detrás de la construcción. Ahora se marcha por el mismo camino. Aunque el Gobierno central y los de algunas comunidades autónomas han aprobado determinadas medidas para paliar los efectos del COVID-19 en el empleo, y para ayudar a los trabajadores y trabajadoras autónomos (que se pueden consultar en este enlace: https://fesperiodistas.org/ayudas-aprobadas-para-trabajadores-autonomos/), esas  medidas no son suficientes porque en el sector de la comunicación existen muchos periodistas que ni siquiera reúnen las condiciones exigidas para poder solicitar las ayudas.

La Junta Ejecutiva Federal de la FeSP considera que el hecho de que una persona esté dada de alta en la Seguridad Social como trabajador autónomo demuestra que desarrolla una actividad profesional  y, por ello, las administraciones públicas no pueden dejarla a un lado ante la pandemia, como ha ocurrido en la práctica con las medidas que han aprobado.

Las administraciones públicas no pueden dejar desamparadas y fuera de las ayudas a estas personas. En varios países de la Unión Europea (Bélgica, Holanda, Francia, Italia, Finlandia, Suecia, Noruega, Portugal, Reino Unido…) han aprobado medidas para ayudar a ese colectivo, tal como ha reflejado la Federación Europea de Periodistas (FEP), a la que pertenece la FeSP (https://fesperiodistas.org/el-covid-19-desnuda-la-sangrante-desproteccion-de-los-periodistas-a-la-pieza-y-falsos-autonomos/).

En esos países han podido aprobar esas ayudas porque disponen de leyes que dan cobertura social a los y las periodistas a la pieza, a todos, sea cual sea su volumen de trabajo. Tienen lo que hace años venimos reclamando en España los sindicatos de periodistas y otras organizaciones, sin que ni los gobiernos del PSOE ni los del PP lo hayan hecho hasta ahora: promover las leyes necesarias para que los y las periodistas a la pieza y «freelances» españoles estén al mismo nivel que los de la Unión Europea, dándoles la cobertura social necesaria en proporción a su trabajo.

No se trata de debatir y aprobar ahora, en plena crisis sanitaria, económica y social, una ley que regule a ese colectivo y ponga fin a la situación tercermundista que sufre, pero sí exigimos al Gobierno dos cosas: la primera, su compromiso de que, cuando se supere la crisis sanitaria y la situación vuelva a la normalidad, pondrá en marcha la regulación legal del Periodismo y una Ley de Derechos Laborales del Periodismo que incluya a ese numeroso grupo de personas dedicadas a la información; y, mientras tanto, que arbitre medidas para que los y las freelances y periodistas a la pieza que no están dados de alta en la Seguridad Social, porque con sus escasos ingresos no pueden pagar las cuotas, reciban ayudas que les permitan sobrevivir a la pérdida de encargos y de trabajo que están sufriendo debido al confinamiento.

La FeSP también pide a los gobiernos de las comunidades autónomas que estudien y aprueben medidas, dentro de sus competencias, para apoyar a esas personas del colectivo de la comunicación.

En la crisis económica que se inició en 2008 se contabilizaron más de 12.000 despidos en los medios de comunicación, pero esa cifra es mucho más elevada porque no se tuvo en cuenta al ejército de periodistas a la pieza, colaboradores y freelances que se vieron de la noche a la mañana sin trabajo y sin ninguna cobertura porque oficialmente no existían como trabajadores. Ahora no puede repetirse esa situación y las administraciones públicas no deben permitir que esas personas se queden de nuevo sin trabajo.

En los medios de comunicación, como en las demás empresas, se están presentando un alud de Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE), en cuyas  negociaciones intervienen en diversos casos la FeSP y sus sindicatos. Pero, al mismo tiempo, esta organización sindical reclama ayudas para el colectivo más precario de sector, que no tiene representantes en las empresas para negociar sino que directamente se queda sin trabajo y sin ninguna cobertura.

Deja un comentario