El SPM, ante el acuerdo sobre RTVE: Los triunfos de la lucha

Madrid, 14 de julio de 2006. (Comunicado de la Junta Ejecutiva del SPM).

El inicial Plan de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) para Radiotelevisión Española (RTVE) ha quedado modificado sustancialmente después de 9 meses de conflicto y de negociaciones, incomprensibles y descabelladas en muchas ocasiones. En estos meses, la protesta de los trabajadores de RTVE (concentraciones, manifiestos, recogida de firmas, manifestaciones, escritos y huelga de 24 horas) ha impedido que se pusiese en funcionamiento un proyecto para desmantelar la radiotelevisión pública estatal, inasumible desde la dignidad profesional y la responsabilidad social que siempre ha planteado el Sindicato de Periodistas de Madrid (SPM) como ejes centrales de su actuación. El documento-marco firmado este miércoles 12 de julio con los sindicatos mayoritarios contiene numerosos avances.

El SPM ha esperado pacientemente a que terminasen las jugadas de corto recorrido y las maniobras dilatorias para exponer su opinión, aunque nuestra voz se ha hecho oír en las asambleas. Llega el momento de pronunciarse al final de esta etapa después de que los trabajadores hemos hecho casi todo lo que estaba en nuestra mano para rectificar el plan de la SEPI que tanta incoherencia ha provocado en el seno del Gobierno, del Partido Sociealista Obrero Español (PSOE) y de sus terminales profesionales, políticos y mediáticos. Llega también el momento de señalar la actitud servil de la mayor parte de los equipos directivos, incluida la Dirección General de RTVE, que no sólo no han ofrecido la resistencia que cabía esperar de sus altas responsabilidades, sino que han colaborado con la SEPI, activamente o guardando un vergonzoso silencio, incluidos los momentos en los cuales más impresentable era el plan. A cada uno, lo suyo.

La SEPI ha tenido siempre como principal objetivo dejar atada de pies y manos a RTVE ante un mercado privado en expansión. Lo intentó pasando incluso por encima del Parlamento y fracasó. Quiso tenerlo todo firmado el 31 de diciembre, cuando sus posiciones eran tan oscuras como impresentables, y fracasó. Ahora, el documento firmado supone un fracaso para las cuentas de la SEPI en número de trabajadores de la nueva Corporación, en su red territorial (no sólo se tiene una consideración especial con Canarias y Cataluña, aparece también el centro de producción de Valencia), en la desvinculación del Coro y la Orquesta (definitivamente estarán en la Corporación y ya no se menciona la creación de una Fundación, rechazada por los compañeros), en sus previsiones de externalización y en su ausencia de proyectos para las nuevas tecnologías de la comunicación. Ni siquiera ha logrado imponer una cuota reducida de producción propia, porque deja en manos del Parlamento aumentarla por medio del Mandato Marco y de los Contratos Programa. Unos mandatos que también podrán modificar el escaso tiempo que concede a las desconexiones territoriales.

Una plantilla asumible con condiciones

Finalmente, la plantilla tipo será de 6.400 trabajadores, un 68% de la actual, frente al 55% que proponía inicialmente. Consideramos que podría sostener una programación adecuada, especialmente porque las redacciones, el núcleo duro de la producción de contenidos, mantendrán un aceptable número de efectivos, siempre y cuando en la nueva Corporación RTVE se implanten la profesionalidad, la libertad, la independencia y la ética. Algo que otra parte del acuerdo cuestiona, aquella que se refiere a nuevas categorías, escalas salariales y otras condiciones laborales contenidas en los Acuerdos Parciales del XVII Convenio Colectivo, firmados en su día porla Unión General de Trabajadores (UGT) y APLI y que tanta división y confrontación produjeron. De hecho, se ha optado por la fórmula de diferir a una negociación posterior los detalles de la nueva estructura para hacer posible la firma de este marco, pero aquellos Acuerdos Parciales que denunciamos junto a Comisiones Obreras (CC.OO.) y la Unión Sindical Obrera (USO) los seguiremos rechazando en el futuro.

No se logran mejores contenidos con más precariedad, imponiendo movilidades y rebajando, quitando o congelando conceptos salariales, sino fomentando los derechos, la especialidad, la calidad, el autoabastecimiento y el control profesional de la información. El SPM y la Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP) siempre hemos unido mejoras laborales, económicas y profesionales porque sólo todas juntas permiten informar con responsabilidad, dignidad, libertad e independencia. El Plan de la SEPI apuesta por todo lo contrario para los profesionales de la futura Corporación RTVE.

Un ERE pendiente de concretar

Hemos dicho en las asambleas que los afectados debían estar atentos, pero no excesivamente preocupados, porque el Gobierno quiere fomentar el abandono, no la permanencia. Es verdad que habrá que mirar la letra pequeña del expediente, pero el marco general es igual al de 1997. Además, no sólo se retira la obligatoriedad directa o indirecta, sino que se confía en que la voluntariedad será suficiente para comunicar las bajas calculadas. También se ha retirado finalmente la actualización obligatoria anual del 2% para igualarla a lo que se dictamine para el sector público y, en cualquier caso, no inferior a la que se aplique en la nueva Corporación.

¿Un referéndum en vacaciones?

El referéndum, aceptado por todos los sindicatos en RTVE y por la Asamblea Estatal de Delegados como expresión máxima de participación y democracia, no puede ser convocado en la tercera semana del mes de julio. Hace tiempo que se viene advirtiendo en las asambleas de que el ritmo de la negociación impuesto por la SEPI abocaba peligrosamente al verano y a las vacaciones. Los propios representantes de los trabajadores veían con suspicacia este calendario, pero ahora se anuncia el referéndum cuando dos turnos de vacaciones (comienzos y mediados de julio) están en marcha.

Hay que aplazar la consulta si se quiere que cumpla su objetivo: ejercer la responsabilidad individual y colectiva ante un plan de esta envergadura. También debe ser aplazado porque partes sustanciales de este acuerdo marco quedan pendientes de negociación y no pueden recibir un cheque en blanco sin conocer su concreción. Aplazado, o reeditado para cuando estas cuestiones sustanciales queden definidas. Si después de esta etapa todo o la mayor parte es positivo, los trabajadores sabremos reconocerlo y darle el visto bueno. Sólo quienes oculten algo que pueda resultar negativo deben temer a una consulta amplia, con todas las cartas sobre la mesa y con todos presentes.

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