Denunciada desde dentro la revista del régimen colombiano

30 de mayo de 2019. (José Manuel Martín Medem, secretario de Medios Públicos del SPM y excorresponsal de TVE en Colombia).

Bandera Colombiana

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Si sabes y no publicas, te autocensuras. Es el negocio del silencio. Forma parte de las reglas del juego en los grandes medios comerciales que cuidan sobre todo sus relaciones con el poder económico y político. En Colombia lo ha denunciado desde dentro el periodista Daniel Coronell, expulsado de la revista Semana por explicar en la que hasta ahora era su columna en ese medio cómo el semanario “ha privilegiado su relación con el gobierno por encima de la obligación de informar a los ciudadanos”. Semana tenía desde hace tres meses la información desvelada recientemente por el New York Times sobre la recuperación, con el presidente Iván Duque, de la actuación criminal del ejército colombiano que se conoció como los falsos positivos durante el doble mandato de Álvaro Uribe (2002/2010). Cinco mil campesinos y jóvenes desempleados fueron asesinados entonces con la complicidad de los paramilitares como si fueran guerrilleros abatidos en combate. Semana lo sabía y no lo publicó. Coronell lo contó en su columna y lo han expulsado.

Semana es la revista del régimen colombiano. La mayoría de sus informaciones se publican sin firma. Tienen un carácter de editorial. El semanario se atribuye la autoridad para decidir lo que se puede saber y lo que conviene hacer. En este caso decidió que no se supiera lo que significa la política militar del presidente Iván Duque porque le convenía mantener una buena relación con el gobierno. Los dueños de Semana son Felipe López (hijo de un expresidente) y el banquero y empresario Jaime Gilinski. La revista siempre ha administrado sus informaciones en función de los intereses del régimen colombiano formado por el poder militar y los negocios de la oligarquía protegidos por Washington. Lo ha denunciado desde dentro Daniel Coronell, uno de los periodistas con más prestigio en Colombia, y lo han expulsado del paraíso.

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