Cadena de denuncias por presuntos delitos sexuales contra el expresidente costarricense y Nobel de la Paz Óscar Arias

Alexandra Arce, hija de una compañera de partido, y Yazmín Morales, exMiss Costa Rica, han llevado su caso a la Fiscalía Adjunta de Género

9 de febrero de 2019

Alexandra Arce von Herold, hija de una compañera de partido de Óscar Arias, ha denunciado ante la Fiscalía Adjunta de Género al expresidente de Costa Rica y Premio Nobel de la Paz por una agresión sexual. Lo ha revelado el semanario Universidad, mientras el New York Times ha confirmado la identidad de la demandante: una doctora que fue a la residencia de Arias para informarle sobre las actividades de la organización contra las armas nucleares que entonces dirigía.

En el relato de su denuncia ante la Fiscalía, la activista antibélica Arce asegura que “intentó besarme, me tocó los senos, metió su mano bajo mi ropa y me introdujo los dedos en la vagina”. Ocurrió el 1 de diciembre de 2014, y dice que no acudió antes a la justicia por el temor de enfrentarse a un personaje con tanto prestigio internacional.

Consultado por el semanario Universidad antes de la publicación, Óscar Arias respondió, a través de su abogado, que no tenía nada que decir. Posteriormente difundió un comunicado anunciando que “ejerceré mi defensa ante los tribunales y no realizaré más comentarios públicos sobre este tema”.

A la primera demanda judicial contra Arias se han sumado otras denuncias contra él en medios de comunicación y redes sociales por presuntos delitos sexuales, la mayoría de mujeres periodistas como Eleonora Nono Antillón, Mónica Morales, la editora Marta Araya Marroni y Emma Daly, directora de comunicaciones de la organización Human Rights Watch.

Una segunda denuncia penal tuvo lugar el jueves, cuando Yazmín Morales, exMiss Costa Rica, acudió a la Fiscalía Adjunta de Género para demandar a Óscar Arias por presunto abuso sexual. En su día, aclaró Morales, no dio ese paso porque habló con tres abogados “y los tres se negaron a ayudarme a denunciarlo, y hasta me recomendaron no hacerlo”.

Arias, de 78 años, tiene además pendiente un posible procesamiento por prevaricación como consecuencia de su supuesta intervención a favor de una polémica mina de oro cerca de la frontera de Costa Rica con Nicaragua.

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