Abusos empresariales y grave daño al derecho a la información

Madrid, 30 de abril de 2010 (comunicado de la Junta Ejecutiva Federal de la FeSP)

El 1 de mayo, Día de los Trabajadores, y el 3 de mayo, Día Mundial de la Libertad de Prensa, no pueden ser este año, para los profesionales de la comunicación, unas jornadas festivas sino de grave preocupación por la situación que atraviesa el sector, y de reivindicación de sus derechos y los de la ciudadanía.

La Junta Ejecutiva Federal de la Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP) recuerda, una vez más, que en las condiciones de precariedad en que los periodistas estamos ejerciendo nuestra profesión es cada vez más difícil defender la información de calidad a la que tiene derecho la ciudadanía.

A los varios miles de despidos de trabajadores de medios de comunicación que ha habido en poco más de un año hay que añadir las pretensiones desmedidas de las empresas, que quieren recuperarse de las consecuencias de su mala gestión rebajando salarios, aumentando horarios, explotando a los estudiantes en prácticas como si fueran trabajadores de plantilla y apropiándose de los derechos de autoría de los periodistas.

Los empresarios están llevando la precariedad de los profesionales hasta sus últimas y más graves consecuencias. Esas condiciones de trabajo producen un deterioro muy grave para la calidad de la información, lo que también supone un grave perjuicio directo al derecho a la información.

La FeSP denuncia que la libertad de prensa está siendo utilizada como un burdo pretexto para alinear a la gran mayoría de los medios de comunicación en alguna de las barricadas políticas o para poner sus páginas y emisiones al servicio de intereses políticos y económicos, que son respetables pero de muy dudosa legitimidad cuando esas intenciones son inconfesables y se confunde al consumidor de información con contenidos que sólo responden a esos intereses ocultos.

Ante estas penosas circunstancias de precariedad y desinformación, ni el Gobierno ni la mayoría de los grupos políticos parlamentarios son capaces de articular las medidas necesarias para preservar con una ley ese derecho fundamental y salvaguardar la democracia.

Unos y otros se niegan, dando la callada por respuesta, a impulsar una Ley de Derechos Laborales de los Periodistas y a regular el derecho a la información de la ciudadanía, como desde la FeSP y otros sindicatos y colectivos profesionales venimos reclamando desde hace años.

En estos 1 y 3 de mayo, desde la FeSP volvemos a reclamar al Gobierno y a los partidos que ejerzan el coraje cívico que se les supone y se impongan a los intereses de los grandes grupos mediáticos que están privando a la ciudadanía del derecho constitucional a recibir información veraz y plural.

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