1 y 3 de mayo, la misma lucha para los periodistas

Madrid, 30 de abril de 2007. (Comunicado de la Junta Ejecutiva Federal de la Federación de Sindicatos de Periodistas).

La celebración del 1 de mayo, Día del Trabajador, y la del 3 de mayo, Día Internacional de la Libertad de Prensa, están estrechamente relacionadas para los trabajadores de la comunicación: la defensa del derecho a la información de la ciudadanía no es posible sin unas condiciones laborales dignas. Por esta razón existen los sindicatos de periodistas y por ella llamamos a los profesionales a conmemorar ambas fechas con idéntico espíritu.

Tampoco se puede asegurar el derecho a la información sin una legislación que garantice a la ciudadanía que va a recibir una información veraz, contrastada y de calidad. El Congreso de los Diputados se resiste a sacar adelante el proyecto de Estatuto del Periodista Profesional (EPP), que debe regular los derechos y deberes de los periodistas y que es uno de los compromisos del presidente del Gobierno y de su partido. Ya rechazó esa misma Cámara el proyecto de ley que regulaba nuestros derechos laborales, herramienta imprescindible para dignificar nuestras condiciones laborales, especialmente las de los periodistas a la pieza.

Por otro lado, ante las próximas elecciones municipales y autonómicas conviene recordar a los partidos que aspiran a gobernar en pueblos, ciudades y comunidades que allí también tienen la obligación de velar por el derecho a la información. Les reclamamos que incluyan en sus programas el compromiso de terminar con la precariedad laboral existente en muchos medios de titularidad municipal y autonómica, y que democraticen sus organismos de gestión para terminar con el sectarismo y la manipulación de la información que existe en muchos de ellos.

Estos días 1 y 3 de mayo hay que denunciar, una vez más, los abusos que la mayoría de las empresas de comunicación hacen de los estudiantes en prácticas, quienes cubren puestos de trabajo de manera gratuita o con compensaciones ridículas, agravando así la precariedad del sector y empeorando la calidad de la información. Reclamamos de las empresas, las universidades y la administración que acaben con esta explotación laboral y que acuerden con los sindicatos y los comités de empresa condiciones dignas para la formación práctica de esos estudiantes.

En estas fechas también expresamos nuestra solidaridad a los profesionales de la comunicación que son perseguidos o muertos por ejercer el derecho a informar en zonas de conflicto o bajo regímenes dictatoriales, y a sus familias. Recordamos, entre otros, los nombres de Ana Politóvskaia, de José Couso o de Julio Anguita Parrado, que perdieron la vida sólo por ser periodistas.

  • Por un Estatuto del Periodista Profesional que asegure el derecho a la información de la ciudadanía.
  • Por una regulación laboral que garantice nuestra dignidad profesional.

Deja un comentario